Aquel Gordo de la Lotería que cayó en Málaga hace veinte años

El Molinillo y Cruz de Humilladero se repartieron 1.800 millones de pesetas

Algunos de los agraciados celebran el premio. /Archivo
Algunos de los agraciados celebran el premio. / Archivo
José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Hace veinte años, en 1998, el Gordo de la Lotería de Navidad cayó en Málaga tras nueve años de ausencia: Fueron 1.800 millones de pesetas,(unos 12 millones de euros en la actualidad), repartidos por las administraciones números 35 y 41, ubicadas en los barrios del Molinillo y Cruz del Humilladero, concretamente en las calles San Bartolomé y Amarguillo.

Las dos zonas, populosas y habitadas por familias en su mayoría humildes, vivieron un día de ensueño gracias al 21.856, dotado con 300 millones de pesetas por serie. En ambas administraciones la venta de este número se produjo por ventanilla, por lo que el premio estuvo muy repartido. Las inmediaciones de los dos establecimientos quedaron colapsados por cientos de personas que se acercaron para disfrutar de la alegría del momento. Igualmente, la administración Doña Manolita, en la Alameda, repartió 420 millones de pesetas al vender todas las series del número 21.857, número posterior al Gordo. Estos 420 millones fueron también muy repartidos, al ser distribuidos por loteros ambulantes, viajó a Suiza y el colegio de El Monte hizo participaciones. Otros 210 millones del 21.856 fueron a parar a Ronda, a un obrador de confitería, siendo sus trabajadores los máximos afortunados. De rebote, también hubo un pellizco para Rincón de la Victoria.

Protada del periódico del día siguiente.
Protada del periódico del día siguiente.

La crónica publicada por SUR entonces relataba que «los vendedores del mercado de Salamanca -muy próximo a la administración de la calle San Bartolomé, en el Molinillo- ya coreaban el número cuando la noticia se extendió como la pólvora. Ninguno pilló nada, según dijeron, pero todos decían conocer a muchos de los premiados, ya que aunque siete de ellos estaban abonados al número desde hace años, los demás lo adquirieron por ventanilla«. »En la administración 35 se vendieron cuatro series del 21.856. En total, 40 décimos que dejaron 1.200 millones de pesetas en un barrio humilde; tanto como algunos de los afortunados vecinos que tuvieron el buen tino de comprar el décimo. Muchos prefirieron no prodigarse y decidieron esperar a que las aguas se calmaran para ingresar su número en una entidad bancaria. Otros intentaron llegar al despacho, pero al ver la avalancha de curiosos y de periodistas, pusieron pies en polvorosa«.