El Gordo inunda de millones la Serranía de Ronda

Vecinos de Arriate agraciados con El Gordo celebran el premio con una lluvia de cava.
Vecinos de Arriate agraciados con El Gordo celebran el premio con una lluvia de cava. / Vanessa Melgar
  • Dos loteros que venden en la popular calle La Bola de la Ciudad del Tajo reparten un centenar de décimos del primer premio

El suspense se mantuvo hasta el final, pero mereció la pena porque bien está lo que bien acaba. El Gordo más remolón del último cuarto de siglo, ya que no salió hasta pocos minutos antes de la conclusión del sorteo, inundó de alegría y millones la Serranía de Ronda y parte del Valle del Genal gracias a Salvador Melgar y Miguel Pineda, dos loteros, naturales de Arriate y Algatocín, respectivamente, que vendieron alrededor de cien décimos del 13.437 procedentes de la administración de El Bosque (Cádiz) agraciada con el primer premio del sorteo extraordinario de Navidad celebrado ayer en el Teatro Real de Madrid.

Los cuarenta millones de euros repartidos por estos dos loteros suponen, en volumen, la cuantía más alta de este sorteo en Málaga –el anterior récord estaba en 2012, cuando se repartieron unos 30 millones de euros–. Un dinero que ha ido a parar entre «clientes habituales», según reconocieron a SUR los vendedores, y que llevó la alegría a numerosas familias en varios municipios de la Serranía de Ronda y el Valle del Genal, ya que ambos loteros suelen vender sus décimos en la popular calle La Bola de Ronda, un céntrico punto por el que diariamente suelen pasar cientos de rondeños, vecinos de los pueblos de alrededor que acuden de compras, al médico o a gestiones administrativas y visitantes, por lo que la alegría estuvo muy repartida.

De rebote

Los caprichos del azar hicieron que la suerte, tras viajar por carreteras de montaña, entre olivares y encinas, llegara de rebote después de que Melgar y Pineda llevaran a cabo un intercambio de números con el propietario de la administración de loterías de El Bosque, Francisco Neyra, cuyo despacho tenía consignados veinte billetes (200 décimos) del primer premio, de los que prácticamente la mitad se repartieron en la Serranía de Ronda y el Valle del Genal gracias a estos dos heraldos de las diosa Fortuna que, tras años dedicados al oficio, se convirtieron en los grandes protagonistas de un día histórico.

Las lágrimas de la emoción, los abrazos, las sonrisas y las felicitaciones a los agraciados se mezclaron con el espumoso y dulce sabor del champán con el que se regó el festivo momento. Las escenas se repitieron en Ronda, Gaucín, Algatocín, Atajate, Parauta o Arriate.

En este último municipio la noticia empezó a correr como la pólvora minutos antes de las dos de la tarde y, poco a poco, se fueron conociendo a los arriateños que vivirán, seguramente, una de las más dulces navidades que recuerdan y no sólo por el sabor al turrón, sino por el regusto de un premio que servirá para tapar los clásicos agujeros que tantas familias padecen, máxime en estos tiempos de crisis económica, y para algún capricho.

Una de las tantas historias de la alegría se escribió en el bar El Chozo, que da la bienvenida a los visitantes en la entrada al municipio por la carretera que va a Ronda, y donde un grupo de ocho amigas quedan cada día para desayunar y decidieron comprar un décimo, que compartieron con el dueño, Javier Cañestro. Otros vecinos del pueblo fueron agraciados también con 400.000 euros al décimo de un número que no olvidarán: el 13.437.